Así de simple, nunca ha habido una mejor época para ser fan de la fantasía medieval.

Ya sea sentarse y relajarse mientras ves Game of Thrones o meterte de lleno al exhaustivo mundo de Dragon Age: Inquisition, el género está teniendo una especie de renacimiento en un gran número de medios.

La cuestión con The Witcher 3: Wild Hunt es: ¿vale la pena que tenga un lugar entre estos fashionistas previamente improbables?

Como con juegos anteriores de la serie, The Witcher 3 te pone a cargo de Geralt - un 'Witcher' mutante dotado de sentidos extraordinarios, habilidad física y un dominio de la magia. Ésta no es una simple continuación de una fórmula bien probada, con su desarrollador CD Projekt RED yéndose a grandes distancias para expandir las opciones del jugador e incrementar dramáticamente el tamaño del espacio interactivo.

La dificultad radica en cómo se añadirá todo este contenido extra sin diluir o demeritar lo que los fans aman de la serie hasta este punto.

Un mundo ideal

Aunque los dos primeros títulos de Witcher tenian grandes ambientes para explorar, ésta es la primera vez que la serie ofrece un mundo tan abierto. La meta es que todo sea más cohesivo, con viajes entre cada fuerte, aldea y ciudad que se puedan alcanzar sin pantallas de carga estorbosas.

Muchos juegos luchan por incorporar un elemento de mundo abierto, con sus misiones supestamente interconectadas hechas menos por la lucha de construir una narrativa elegante y cohesiva en espacios tan expandidos.

Pero felizmente, a juzgar por las cuatro horas que hemos invertido en el juego, no parece ser un problema en este caso. Las áreas pobladas fluyen hacia el campo y de regreso con un ritmo que nos hace creer que este mundo es un lugar vivito y coleando.

Para facilitar tu viaje por el mundo, Geralt tiene un caballo al que puede llamar en cualquier momento con un simple silbido; un acto que se sentirá familiar a aquellos que hayan jugado Red Dead Redemption de Rockstar Games.

Cazador de monstruos

Los humanos 'normales' del mundo de Geralt no tienden a que les agrade su presencia. Los cazadores de brujas son, en general, un grupo visto con partes iguales de sospecha y miedo - en gran medida por sus talentos sobrenaturales. El don de un Witcher para despachar monstruos peligrosos, sin embargo, significa que son renuentemente aceptados.

Por el precio correcto, una aldea que es atormentada por una bestia poderosa puede contratar a Geralt para que se deshaga del peligro. Para que te puedan dar tus honorarios necesitas implementar un rango de habilidades detectivescas y entender a tu presa.

Esto incluye investigar escenas de muerte y destrucción que el monstruo deja a su paso, seguir sus movimientos, interrogar a los pueblerinos para actualizaciones y, al final, sacar la casta.

El único monstruo que hemos derrotado hasta ahora es un griffin gigante, un enemigo que nos tomó 15 minutos para superar. CD Projekt RED ha prometido que algunas batallas de este tipo son más difíciles y nos tomarán más tiempo de ganar.

Sólo para adultos

Éste no es un juego para niños. Cuando no estás metido en una batalla sangriente contra un griffin estás gastando 'tiempo de calidad' con mujeres desnudas, maldiciendo con amigos con una cerveza, merodeando por restos de humanos torturados o ver cómo una mesera somete la cabeza de una chica hacia una mesa por razones desconocidas.

Todo para cumplir el deseo de que este mundo sea un lugar más agresivo, oscuro y peligroso, uno a punto del ataque por parte de un ejército siniestro conocido como 'Wild Hunt'. Sí, todo esto es muy Game of Thrones. Si tienes hijos, es mejor que juegues cuando ya se hayan ido a dormir.

O mejor cierra la puerta.

Más accesible

Gracias a su falta de elementos tutoriales útiles, los juegos de The Witcher han sido previamente criticados por hacerle la vida imposible a jugadores novatos y que no se claven. Estos juegos tienen tantas ideas, temas y modos de morir que la experiencia inicial puede ser un poco abrumadora.

Como medio para combatir esto, el área del mundo que habitas en las dos primeras horas está diseñada para acomodarte con facilidad a ser un Witcher.

Aquí puedes combatir enemigos relativamente débiles, aprender la estructura básica de conversación (vital para prevenir que los aldeanos te echen montón) y embarcarte en una buena cantidad de búsquedas más enfocadas en enseñarte a controlar al jugador que retar tus habilidades.

Pero no todo es tan fácil - si morimos un par de veces en este acto de apertura - pero comparado con juegos previos la curva de aprendizaje es más ligera. El resultado es un juego que te deja absorber el mundo y cultura que tendrás a tu alrededor por las próximas 100 horas, alistándote para lo que vendrá.

Eficiencia mejorada

En el combate, Geralt tiene armas de corto y largo alcance, así como uso de magia. El realizar diferentes ataques es más directo que en juegos pasados, gracias en parte a la calidad mejorada y fluidez de las animaciones que hacen de los movimientos de pelea es más fácil.

Los juegos pasados de Witcher te forzaban a entrar en un estadio de meditación antes de tomar una poción que refilleara tu salud o ingresar a cierta habilidad para subir de nivel, pero eso ya no lo tienes aquí. El cambio reduce la frecuencia de tiempo gastado en las pantalals del menú y te permite concentrarte más en peligros inmediatos.

Al final, nos da mucho optimismo cómo se ve el juego. Y no falta mucho para esperar hasta que hallemos qué tan pulido (o sangriento) queda el artículo: The Witcher 3: Wild Hunt será lanzado el 19 de mayo de este año para Windows, PlayStation 4 y sistemas de Xbox One. Quédense conectados para nuestra reseña completa en las próximas semanas.