Mi relación con la franquicia de Assassin’s Creed es similar a la de un noviazgo largo y repleto de altibajos. Al primero me le acerqué porque tenía buen lejos y terminó decepcionándome.

Esto habría terminado aquí, pero la secuela logró enamorarme lo suficiente para siempre tenerle una pizca de esperanza. A partir de ahí, esto se volvió una montaña rusa de emociones: casi siempre son días monótonos donde crees que ya te aburrió y ya lo viste todo, pero después llega una nueva iteración donde verdaderamente te sorprende positivamente con un detalle, a pesar de que en el fondo es el mismo de siempre.

Assassin’s Creed: Syndicate es como un buen día durante un noviazgo largo. Si bien esa chispa desapareció, esta entrega me recordó por qué esta franquicia es capaz de mantenerme feliz con sólo renovarse con un par de trucos nuevos. 

Dúo dinámico

El campo de batalla entre Templarios y Asesinos ahora es Londres durante la Revolución Industrial. Conoceremos rostros históricos de la talla de Charles Dickens, Charles Darwin, Karl Marx y Alexander Graham Bell.

Pero sobre todo es fascinante cómo se representó esta importante etapa; pues veremos cómo algunos corruptos empresarios explotan a sus trabajadores con largas y abusivas jornadas laborales, de las cuáles ni los niños se escapan; pero siempre habrá tiempo para dejar de ver tanta desgracia de la clase trabajadora para escaparse y escalar el imponente Big Ben.  Ya que afortunadamente, nuestros protagonistas no cuentan con un empleo.

¿Protagonistas? ¡Así es! Por primera vez, controlaremos a dos: los gemelos Frye. Es posible cambiar el manejo entre Jacob y Evie cuando entras a un menú,  aunque algunas misiones son exclusivas.

Hay una que otra diferencia entre cada protagonista, pero en realidad el modo de juego permanece igual a lo que estamos acostumbrados: casi siempre el objetivo es eliminar a una persona mala y opresora, y es decisión del jugador qué gadgets usar y si será sigiloso o más ruidoso que la maquinaría de las fábricas. 

El Batman victorioso

¿Y cuáles son los trucos que aprendió Ubisoft para esta entrega? Los más interesantes son un gancho para escalar edificios rápidamente o hacer tirolesa. Adicionalmente, esta es la primera vez que tenemos “autos” en Assassin’s Creed. ¡Los carruajes se manejan igualitos a uno! Se agregaron intensas persecuciones dónde podrás chocar a tus contrincantes o trepar por el techo de los carros para saltar hacia el otro. Gracias a estos dos elementos, Syndicate se vuelve muy divertido.

Por otro lado, se formalizaron las peleas de pandillas, Sí, ya habíamos tenido este tipo de mecánicas en por lo menos tres títulos de la serie. La diferencia es que ya están hechas más en forma, con distritos y líderes, así como habilidades para ir mejorando a tus aliados.

 

Texto: Paulina Sánchez (@Art3misa

Stuff says... 

Assassin's Creed: Syndicate reseña

Assassin’s Creed: Syndicate no es el mejor título de la serie, pero sí está entre los más destacados de los últimos años. 
$1,100
Good Stuff 
Londres victoriano es un gran escenario
Tener dos protagonistas a la vez
¡Las persecuciones en carruaje!
Las batallas de pandilla ya eran necesarias
Bad Stuff 
Es lo mismo de siempre. ¡Innegable!
Algunos bugs por aquí y por allá
La historia y la personalidad de Jacob quedan a deber
Graphics
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design
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depth
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addictiveness
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