Entre todos los estrenos del verano, es grato encontrarse con tentempiés del llamado "cine de arte" que calman el antojo antes del banquete principal - y es mucho más grato cuando dicho tentempié acaba siendo tan disfrutable. Timbuktú del cineasta mauritano Adderrahmane Sissako cabe perfecto en esa descripción, ofreciendo un vistazo a una sociedad que no muy a menudo vemos en periódicos o como foco de memes o incluso como tema de documentales, con resultados de verdad abrumadores.

La película toma como acontecimiento de partida la ocupación del país homónimo por Ansar Dine. Este grupo militante del Islam imponía condiciones severas y estrictas (por no decir absurdas) a los ocupantes durante su mandato, tales como la prohibición del deporte y la música, el uso obligatorio de guantes en todo labor (aún cuando se trata de ser mercader) y el castigar la presencia de un individuo en una casa ajena con latigazos, apedreadas o la muerte. Y lo que escribo en papel no se compara a la realidad brutal que se ve en pantalla - pero tranquilos, no es La Pasión de Cristo.

El acierto de Sissako es presentar el filme de una forma natural y que se desenvuelve como viñetas separadas a modo de mosaico vivencial, tipo Magnolia o Realmente Amor. Una de estas historias es la de un pastor que asesina a un pescador porque éste, a su vez, mata una de sus vacas por interferir con su pesca. Naturalmente, los militantes arrestan al pastor y lo obligan a dar un pago de 40 vacas, mismas que no tiene, y que lo llevan a enfrentar un cruel destino. En otra, una especie de juglar/pitonisa callejera pregona sobre las leyes ridículas de sus nuevos visitantes a modo de lenguaje corporal que da lugar a una serie de performances delicados y llenos de calor, mismo que carecen sus habitantes, como ironía a las condiciones climáticas tortuosas del lugar.

Lleno de simbolismos, tomas contemplativas y fuertes metáforas, el trabajo de Sissako es digno de aplaudirse en todo aspecto. Una de cinco que fueron nominadas al Premio de la Academia por Película Extranjera, cada vez nos damos más cuenta de las joyas que existen en todos lados del mundo y qué difícil es escoger sólo una (recordemos que otra de las nominadas, Relatos Salvajes de Argentina, llegó a nuestro Top 10 del año pasado).

Stuff says... 

Stuff Spotlight: Timbuktú reseña

Una mirada a un lugar que pocas veces hemos visto en los medios con un fuerte contexto socio-político. Desgarradora, inteligente y provocativa.
Good Stuff 
Fotografía increíble
Actuaciones naturales
Un contexto del mundo pocas veces presentado
Ritmo pausado y tranquilo
Bad Stuff 
Final súbito y ambiguo para muchos