Quizás hayas oído hablar de Franz Ferdinand, el cuarteto escocés que puso a todo el mundo a bailar con "Take Me Out" y se ha mantenido vigente gracias a su infeccioso dance-punk. Tal vez no te resulte tan familiar el nombre de Sparks, una dupla de hermanos americanos que hacían el rock más excéntrico y pomposo de los años setenta y que colaboraron varias veces con el mítico productor Giorgio Moroder. Sobra decir que el segundo grupo fue una enorme influencia en el primero y aquí convergen por primera vez en una serie de temas que mezclan lo mejor de ambos mundos.

Desde el primer corte, "Johnny Delusional", nos entregan precisamente a lo que vamos: letras burlonas, rock teatral y mucho "swag". La fiesta continúa a lo largo de "Call Girl", la pieza antipoliciaca "Police Encounters", la hiperdramática "Save Me From Myself" y la desfachatada "Piss Off", que en su título lo dice todo. Aquí no hay desperdicio; todo está al servicio del art rock más puro (o sea, el ser más raros con cada canción) y la única meta es celebrar una decadencia ya perdida para que obtenga nuevos bríos en la década de los 2010s.

Ron y Russell Mael (la "S") hacen gala de su particular sonido operático y sardónico con el exagerado falsete de Russell y la innovación en los teclados de Ron. Alex Kapranos y compañía (la "FF") contestan con sus acostumbradas guitarras filosas, batería incansable y seducción al micrófono, resultando en un experimento muy poco ortodoxo, pero que recuerda mucho la escena neoyorkina de antaño, con suciedad, dramatismo y desenfado glorioso. Hemos tenido la "suerte" de contar con varios supergrupos, desde los Travelling Wilburys (conformado por nada más y nada menos que Bob Dylan, George Harrison, Tom Petty, Jeff Lynne y Roy Orbison) hasta esa broma gastadísima que es Moderatto (con miembros de Fobia entre sus filas), pero aquí logran ese balance de contraposición musical que debería ser el resultado lógico de una unión de este tipo: las virtudes de unos en medio de las fortalezas de otros. Un disco extraño, pero con personalidad y diversión de sobra.