La última vez que revisé el compendio de cintas de espías para 2015, tenía siete contadas. Las que se han estrenado o siguen en cartelera han sido trabajos formidables (de hecho, se podría hacer un gran double feature con las igualmente disfrutables Spy y Kingsman: El Servicio Secreto). Uno podría pensar que podría haber un desgaste y que puede ser la misma gata pero revolcada - afortunadamente, no es el caso de este género. Además de las dos divertidísimas cintas que ya mencioné, se vienen El Agente de C.I.P.O.L., el reboot de Hitman, Puente de Espías de Spielberg y, por supuesto, Spectre. Para probar una vez más los giros y puntadas imaginativas que se pueden dar en esta categoría, viene Misión: Imposible - Nación Secreta. ¿Qué la distingue de las demás?

En la marca y la campaña de publicidad lleva la cruz... o Cruise, mejor dicho. El pequeño Tom tiende a hacer de su saga un show de un hombre, que llegó hasta límites ridículos (hablando de las Misiones... ya es una exageración) en la segunda película. Cruise lo supo y, sabiamente, decidió darle el mismo cuidado y dinamismo al resto de los personajes en las películas que a su persona - claro, sin que su estrella se apague. Otra prueba de su solidaridad es en el poster, que dista de los demás al tener a Cruise y al resto de su equipo ocupando todo el espacio en vez de tenerlo sólo a él con cara solemne y saltando/corriendo/explotando de cualquier obstáculo detrás de él. Esta quinta parte lo refuerza aún más.

Ethan Hunt (Cruise) y el resto de su equipo sigue cosechando los frutos de su exitosa misión pasada (que también puede coincidir con el resultado detrás de cámaras). Brandt (Jeremy Renner) es supervisor en IMF junto con su desconfiado nuevo director (Alec Baldwin, cumplidor); Benji (Simon Pegg) es su técnico de cabecera y Luther Stickell (Ving Rhames) su colega más confiado. Sin embargo, Hunt sufre un ataque a manos del Sindicato, un grupo de ex-espías creídos muertos o deshonrados con el mismo entrenamiento e inteligencia que los de IMF. Después de que la CIA desmantela IMF y varios meollos donde Hunt se sumerge en un tanque de agua con presión, se cuelga de la puerta de un avión y corre un auto por las calles de Marruecos con un estado semiconsciente, queda claro que la cabecilla de este movimiento enemigo, Solomon Lane (Sean Harris), podría ser la horma definitiva de su zapato. Con la ayuda de una doble agente (Rebecca Ferguson) que está metida tanto en el Sindicato como con los tipos buenos, Hunt deberá estar un paso más adelante de Lane y para acabar con una potencial amenaza terrorista.

Volviendo a la pregunta de diferenciación, la quinta Misión tiene muchísimos puntos a favor para destacar del resto de su especie - o hasta de la misma saga. El tono sobrio, estilizado y ágil es uno de ellos. El cambio en guión y dirección se siente fresco, revitalizado y más inteligente, gracias a Christopher McQuarrie, quien trabajó con Cruise en Jack Reacher: Bajo La Mira y Operación Valquiria. La foto de Robert Elswit (Petróleo Sangriento), la edición de Eddie Hamilton (Kick-Ass) y el score de Joe Kraemer (Jack Reacher) cumplen de igual manera en brindar tensión, ritmo e impacto correspondientes. Renner, Pegg y Rhames comprenden una dinámica interesante y, me atreveré a decirlo, bonita, ya que todos son veteranos de la franquicia. Los aciertos más grandes en las innovaciones quizás son Harris y Ferguson: un villano pasivo y siniestro y una co-protagonista femenina sensual y profunda, respectivamente.

Pero no se confundan: la estrella sigue siendo Cruise. A sus 53 años, el actor aún se ve lleno de energía, intensidad y carisma para realizar todos esos dobles y esbozar todas esas sonrisas coquetas. A pesar de las preocupaciones del estudio, los realizadores y cualquier que se preocupe por las vidas ajenas, Cruise realiza cada doble sin asistencia; si cae suspendido en una oficina a prueba de ruído o si se cuelga del Burj Khalifa o si estrella un BMW en reversa, es él. Resulta realmente admirable la atención y realismo que le imprime, para que después se levante como si hubiera sido una siesta lo que acababa de hacer. Han aparecido muchas nuevas luminarias de acción, cada una con su sello distintivo, pero Tom Cruise no le pide nada a nadie. Sigue siendo una estrella de cine en toda la extensión de la palabra, y Misión: Imposible - Nación Secreta es otra increíble muestra de ese magnetismo.

Stuff says... 

Misión: Imposible - Nación Secreta reseña

Más que un vehículo de lucimiento para Tom Cruise, es un respiro fresco a la franquicia y una digna y emocionante sucesora de la estupenda cuarta entrega
Good Stuff 
Tom Cruise. Sigue siendo una estrella de acción como pocas.
El guión y dirección de Christopher McQuarrie
La coreografía de las escenas de acción
El regreso de varios veteranos de la franquicia
La revelación que es Rebecca Ferguson
Bad Stuff 
Pierde un poco el hilo al final, después de varias secuencias memorables