"La vida encontrará un camino", dijo el Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum) en la primera Jurassic Park, allá por 1993. La frase nunca resonó mejor que en la espera de 22 años para ver un parque jurásico justo como lo visualizó el impertinente empresario John Hammond (Richard Attenborough). También me refiero a que el cine encontró un camino después de dos secuelas dispares para que finalmente tuviéramos una secuela digna de la titánica primera parte. Bienvenidos a Jurassic World.

El parque ya es un lugar de atracciones funcional, con patrocinios y tiendas desde Starbucks hasta Samsung; girósferas para safaris con herbívoros; una sección para acariciar a los dino bebés y un declive en asistencia. Para esto, la corporación Masrani (los nuevos dueños del parque, por encima de InGen) le comisiona a Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) y a su equipo la creación de una nueva bestia que asuste más y que sea "más cool". El resultado es el Indominus Rex, un híbrido entre el tiranosaurio rex y varias especies más que se puede camuflajear y detectar ondas térmicas. La ocasión coincide con la visita de los sobrinos de Claire: el apático puberto Zach (Nick Robinson) y el entusiasta chiquillo Gray (Ty Simpkins). Al mismo tiempo, el exmarine Owen Grady (Chris Pratt) está perfeccionando una técnica para domar a los velocirraptors en base al "respeto mutuo, no el control". El pasivo cazador de la primera Jurassic, Robert Muldoon, vería esto con incredulidad y desdén, pero el hecho de ver a Pratt interactuar con estas bestias eleva el factor de asombro escapista y sin sentido que hizo de su predecesora un deleite. Más adelante abordaremos eso.

Sobra decir que su nueva atracción se les va de las manos, ya que su inteligencia e instintos rebasan todo lo que han concebido. El par de chamacos también se descarrila, gracias a lo workaholic que es su tía y a su despistada secretaria. Eventualmente, el Indominus empieza a causar estragos en el parque, los niños peligran, Chris Pratt sale al rescate con su modesto machismo y sus chistes relajados y todo se convierte en caos brutal. Ah, pero que caos tan divertido y satisfactorio.

Uno de los tantos puntos acertados en esta entrega es el alcance que le da su director, Colin Trevorrow. Al mismo tiempo que capta toda la arquitectura del parque y lo que se desenvuelve en resolución de 2.00:1 (por ello, recomiendo verla en IMAX o una macropantalla), no deja de lado sus raíces indie, mismas que vimos en Seguridad No Garantizada. El realizador y co-guionista le pone el mismo énfasis a los dinosaurios como a las individuos que huyen de ellos, creando personajes empáticos, coloridos y que sirven un propósito más allá de gritar o ser devorados. Aplausos al técnico sarcástico de Jake Johnson, al pomposo empresario de Irrfan Khan y al delicioso villano de Vincent D'Onofrio, pero la verdadera sorpresa se la lleva Howard, quien tiene la transformación más importante y saca la casta tanto en las escenas de peligro como en los momentos humorísticos.

Bueno... todos sabemos que las verdaderas estrellas de estas películas son las criaturas feroces. El Indominus más que cumple su cometido al ser un monstruo creador de pesadillas y temor - su presencia realmente pone tenso a la audiencia. También agradecemos la presencia de los raptors, ahora como parte del equipo de contención en una secuencia de ataque que brindará un poco de escepticismo pero acabará sacándote toda la adrenalina. Y, por supuesto, el retorno del rey, quien regresa digitalmente remasterizado para el 2015 y se ve (junto con sus colegas prehistóricos) espectacular.

Quizás el mejor punto a favor es el inmenso respeto que le da Trevorrow a la franquicia. La cinta está llena de aspectos y guiños sutiles a la primera parte, sin rayar en "hacer lo mismo". Si el mensaje de la entrega de Spielberg era "respetar la ciencia y no meterse con ella", aquí abordan cómo damos por sentada la tecnología contemporánea - ya sea smart o touch - y que seguirá sin compararse a la naturaleza, por más que le queramos meter mano. Bajo la producción de Steven Spielberg, Jurassic World es una sorpresiva demostración de que las películas veraniegas no sólo sirven como entretenimiento puro - cosa que sí tiene y a chorros. Es bueno saber que algunas franquicias no están extintas.

 

Stuff says... 

Jurassic World: Mundo Jurásico reseña

Con un alcance visual majestuoso, escenas de acción excelentemente coreografiadas y protagonistas cautivadores tanto humanos como dinos, éste es el parque que estábamos esperando desde 1993.
Good Stuff 
Los guiños/homenajes sutiles a la primera película
Mucha acción prehistórica impecablemente animada por ILM
La dirección del autor indie Colin Trevorrow
Un guión redondo y emocionante
La consolidación de Bryce Dallas Howard como estrella de cine
Bad Stuff 
El 3D no vale tanto la pena
En un mundo con películas de dos horas y media de duración, ésta se siente algo corta