¿Cómo compites como un fabricante de teléfonos cuando el usuario promedio no sólo desconoce tu nombre, sino que tampoco lo puede pronunciar cuando lo ven escrito? Ése es el problema de Huawei.

Solía destacarse por poner productos de calidad y venderlos baratos, pero el Huawei P8 intenta superar a Samsung y compañía en su propio nivel. Éste es un teléfono sin rodeos que tiene un look y sensación de lujo - y les da justo en el clavo.

El P8 da la impresión de ser caro, pero con un precio aproximado de $9,400 (no es final) sin tarjeta SIM, cuesta mucho menos que teléfonos insignia como el Samsung Galaxy S6. Tampoco da la impresión de ser tan sorprendente que se te cae la baba, pero Huawei pudo arreglar muchos de los elementos defectuosos del Ascend P7 para producir un teléfono genial, así como uno que le satisfaga a aquellos que buscan algo, pues, diferente.

Abran la champaña

Huawei parece haber relajado su diseño de teléfono - en un buen modo. A primera instancia y sensación, el P8 parece un teléfono de gama alta, pero el diseño es realmente simple. No hay tanto esfuerzo.

Su espalda es de aluminio, y de frente tiene Gorilla Glass. No hay ninguno de los toques estéticos cuestionables que a menudo nos da Huawei. No es un clásico instantáneamente reconocible, pero no te alejará con miedo.

Lo que sí es, es muy delgado. Sólo mide 6.4mm de grosor, haciéndolo más esbelto que el iPhone 6 o el Galaxy S6. El lente de la cámara tampoco destaca mucho. Al ser 0.4mm más delgado que cualquier otro, no es algo digno de presumir, pero es más fácil su uso. La livianísima pantalla y sus bordes a la izquiera y derecha significan que no llenarán tus bolsillos o palmas.

Los teléfonos delgados pueden acabar sintiéndose un poco filosos o severos, especialmente cuando tienen forma rectangular como el P8 en vez de ser ultra curvos. Sin embargo, los lados de este móvil son cuidadosamente delineados para que se sienta un poco más suave. Es más agradable al tacto que el Huawei Ascend P7, aunque su diseño sea muy similar.

El asalto a la batería

Este año, el diseño ultra-delgado no tiene tanto efecto en la batería. El P8 tiene una de 2,680mAh, una raya arriba de la del P7, con 2,500mAh. Sin embargo, en el uso es mucho más imponente.

En un día me fui a dormir con 50% de batería restante. Mientras que me reduje a sólo 8% antes de comer para el siguiente día, no te da la sensación de que Huawei se ha olvidado de que un teléfono con buen uso (y vivo después de 24 horas sin cargarse) es más importante que su delgadez.

Antes de que nos emocionemos: su resistencia no es estelar, pero no está mal para un teléfono no más grueso que un centenario.

Cuando reproduce video, es muy claro que el P8 no es tan eficiente como los mejores. Sólo dura siete horas si le ponemos nuestro famoso video en loop con 720p de resolución. Cuando un Galaxy S6 o un Xperia Z3 ofrecen cifras con doble número sin ofrecer mejor resistencia en uso general, parece claro que Huawei no tiene la misma inteligencia en la batería.

Aún así, lo que pase en el día a día es lo que importa más, y he estado feliz a secas con la longevidad del P8.

Un teléfono, dos versiones

Al ser un teléfono uniforme, no hay acceso a la batería. Pero sí obtienes una ranura microSD al lado, y en el modelo más caro hay dos de éstas. Hay dos variantes principales del Huawei P8; una tiene 16GB de memoria y el otro tiene 64GB.

Éstas versiones vienen en distintos acabados. Plateado y champaña son las opciones de color para la versión con menos memoria (usamos el color champaña para la reseña), mientras que la edición de 64GB viene en dorado o negro. En toda honestidad, la champaña nos gusta más que el oro. Pero bueno, no somos tan fans de los teléfonos con bling.

Emociones mixtas

Huawei obtiene puntos por mejorar su hardware. El software seguirá alejando a algunos.

A pesar de ser el nuevo teléfono insignia de la marca para 2015, la interfaz se ve exactamente como la de los modelos de 2014, ya que usa EmotionUI 3.1. Para los que no sepan mucho, esto hizo grandes cambios para Android.

Primero, se deshace del menú de apps en una jugada tipo iPhone. Ahora sólo tienes pantallas de inicio, y por ende tendrás que pasar más tiempo optimizando la configuración del P8 (a menos de que te haga feliz moverte entre pantallas de inicio). En típico modo perezoso, nos pusimos a configurar hasta cuatro pantallas de inicio y poner WhatsApp en la última. Esto nos duró dos días antes de mover todo el arreglo otra vez.

Un acercamiento activo que funciona dentro del Huawei P8, así que asegúrate de poner ese pedazo extra de esfuerzo.

No sólo se trata de poner todo en su lugar. EmotionUI usa temas que alteran el look del teléfono de forma radical, y no esperábamos enamorarnos del que usa como default. Aquí está el detalle: con cada teléfono, Huawei parece convocar un nuevo tema para darle un look distintivo, pero rara vez destacan tanto.

La pantalla de bloqueo también está un poco rara. Pone imágenes al azar de una selección predeterminada por Huawei, convirtiendo tu teléfono en una galería del tipo de imágenes que podemos ver en el catálogo de Muebles Dico. No es ofensivo, pero no nos podemos imaginar a muchos de ustedes enamorándose de eso.

El sabor agrio que nos deja no necesita durar tanto. Hay otros temas preinstalados, de los cuales existen un par que nos agradaron.

EmotionUI de Huawei es decente si puedes manejar sus excentricidades y te acostumbras a ellas, y su desempeño es perfectamente bueno. Cuando se lanzó el Ascend P7 se trababa un poco, pero el P8 funcionó eficientemente el 95% del tiempo. ¿Hay algo nuevo? Ahora obtuvimos operación con los nudillos. Este nuevo y sensacional gimmick te deja capturar partes de la pantalla usando tus nudillos para rodearla. Y no, no es broma - al menos no es una función estridente.

Después de moverle por aquí y prenderle por allá, el P8 se convierte en un lindo teléfono por dentro y por fuera.

No es del todo QHD

La pantalla de 5.2" es buena también, aunque no sea del nivel de algo como el Galaxy S6 o el LG G3.

Al igual que HTC y Sony, Huawei se quedó con resolución Full HD de 1080p para este año en vez de subirla a QHD/2K como Samsung y LG. ¿Importa mucho? Con este tamaño, la verdad es que no. Todo se ve finísimo, y necesitarías sacarte el ojo y pegarlo a la pantalla para distinguir la diferencia entre esto y QHD (no lo hagas de forma literal).

Donde el Galaxy S6 deja al P8 mordiendo el polvo es en contrastes y niveles de negros. Si te gusta ver la TV en la cama y con tu teléfono (no lo hagas, no dormirás debidamente), notarás que los negros del P8 están un poco grises, mientras que los del S6 se ven profundos y oscuros en cualquier condición.

Este es un efecto secundario de usar una pantalla LCD, aunque no es enteramente culpa de Huawei - y lo demás funciona de maravilla. Los colores se ven radiantes, dándole prioridad a que tus imágenes se vean poderosas en vez de ir por un 100% de nitidez. No te preocupes, se ve retebonito.

El P8 también te deja moverle a los colores un poco, a través de una función de temperatura en el menú de Ajustes. Otra cosa para denotar es que el P8 tiene teclas suaves para software, no para hardware. Eso corta la pantalla un poco, y puede molestar si las presionas accidentalmente al estar jugando. Pero parte de esto también es culpa de los desarrolladores: si hay algún defecto de programación, ya no culpes al pobre celular.

Ocho núcleos, cero reproches

Así como el P8 no tiene pantalla QHD, el procesador no es tan superpoderoso como el del HTC One M9 o el del Galaxy S6. Éste usa un Kirin 930 exclusivo de Huawei, y lo que hace es muy interesante.

Chequen esto: tiene un CPU de ocho núcleos con la misma arquitectura básica de sus rivales más temibles, pero los núcelos tienen el mismo estilo del Cortex A53 que vimos en el Galaxy S6. Hasta sus núcleos musculares nos encantaron; tienen potencia de 2GHz, mientras los del día a día tienen 1.5GHz.

Es una movida muy interesante - es Huawei diciendo que no necesita el poder absoluto de un Cortex-A57 y que la eficiencia es más importante.

¿Qué tan poderoso es? En Geekbench 3 logró un puntaje de 3,524 puntos, que son muy inferiores a los 5,200 del Galaxy S6. Este desempeño es más cercano al de los teléfonos insignia del año pasado que al de los rivales de la actualidad. ¿Pero importa? Creemos que no. Lo crucial es que la arquitectura es actual, aunque no rompa ningún récord.

El P8 tiene un chipset de 64 bits y, como vimos con su más que decente batería, parece ser más eficiente que el Ascend P7, su predecesor.

En la cama con Sony

Podemos ver esta movida como el intento de Huawei por alcanzar la clase o el querer explotar un modo de reducir costos a manera que la gente no lo note. Sin embargo, la cámara sugiere que es lo antes mencionado (lo bueno, en otras palabras).

El P8 tiene un lente f/2 y sensor de 13MP, que tiene una menor resolución que sus rivales de este año. En vez de entrarle a la guerra de megapixeles, Huawei se enfoca en otras áreas. Por ejemplo, tiene OIS y el primer sensor RGBW que hemos visto en un teléfono.

Lo que esto significa es que, así como hay presencia de subpixeles rojos, verdes y azules en cada pixel del sensor de la cámara, hay uno claro que absorbe más luz. Sony de hecho lo intentó en 2012 pero abandonó esta idea... hasta ahora: el P8 usa un sensor RGBW de Sony.

¿Funciona? Pues, lo que hemos notado más es que, comparado a previos teléfonos de Huawei, el P8 tiene un cerebro muy inteligente en la cámara. La medición es genial y el teléfono usa procesamiento post-tomas para destacar los detalles en zonas que se ven sombreadas en otras cámaras.

Como tal, puedes estar sin cuidado de cómo tomas fotos con el P8 y los resultados terminarán siendo bastante decentes. El modo HDR puede ser brillantemente efectivo; a nivel pixel las tomas no se ven tan bien como en el Galaxy S6, pero nos impresionó mucho la facilidad para obtener tomas tan bien realizadas con esta cámara.

Lo que desearíamos es que el P8 fuera remotamente bueno al dejarte saber cómo se verían los resultados en pantalla mientras tomas fotos. Por un par de años, los mejores teléfonos de Samsung han hecho un trabajo espléndido de estimar cómo se verán las modalidades como la HDR en la ventana de previos, pero con el P8 sí puedes saber cómo se verán cuando las veas en la galería. Para cuando veas esto ya es demasiado tarde.

Cuando las luces se apagan...

De noche el P8 puede producir muy buenas tomas. Esto se debe a OIS, que le permite al teléfono capturar tomas con luz razonablemente baja sin tardarse las horas o que las fotos tengan mucho ruido. Una vez más, lo que más nos gustó fue qué tan smart es la cámara a veces. El quedarse con modo Auto estará bien en cualquier condición.

Hay un modo Super Night, pero eso es otra cosa. Le toma 15-20 segundos, capturando una gama entera de tomas y luego las combina para darte más detalle y menos ruido. Los resultados tienen el potencial para ser geniales, pero el 99% del tiempo son inútiles. Necesitas un tripié o algo parecido para que se apoye el P8, y no es bueno para tomar objetos en movimiento.

El modo Light Painting es algo similar, pero con un ángulo distinto. Ésta es otra modalidad inteligente diseñada para la toma de fotos coquetas con chispas o cualquier otra fuente de luz. Lo intentamos con una vela y nos sorprendió qué tan bien funciona. Igual y lo intentas, para después mostrar los resultados en Facebook o Instagram y nunca usar el modo otra vez, pero es divertido de igual manera.

Al igual que el año pasado, algunos de los aspectos de su interfaz no son tan intuitivos como deberían. Tal vez es hora de un makeover. ¿O no, Huawei?

El P8 toma un enfoque más apegado al software que a las especificaciones para la cámara trasera, pero no hay medidas medias en la cámara de selfies. Como es común con los teléfonos de Huawei, se asegura de estar hasta adelante de todos. Hay una cámara de 8MP para selfies, una de las más vistosas del mercado.

Tienes suficiente detalle para ver todos los poros abiertos en tu piel, y hay un modo Beauty para que no se vean tan notorios si la verdad al desnudo es mucho para ti. Esto ofrece un modo que suaviza tu piel y adelgaza tu rostro. Es como hacer airbrush en tiempo real.

Los extras

¿Hay algo más para considerar? Como se esperaba, el P8 viene con 4G, y la bocina interna no está nada mal para un teléfono así. Es lo suficientemente fuerte y no suena distorsionada. Sin embargo, a pesar de tener salidas duales para bocinas hasta abajo sólo es sonido mono: una de las parrillas sólo es para presumir.

También hay algunos aspectos faltantes que sí tienes en los teléfonos fuertes de otras marcas. No hay escáner dactilar, no hay Wi-Fiac y no hay transmisor IR. ¿El ahorrarte $2,000 justifica esos sacrificios? Probablemente.

Huawei P8 Veredicto

Tras el decepcionante Ascend P7, Huawei regresó a la acción con el P8. Éste resolvió los problemas principales de su antecesor, resultando en un teléfono que impacta una vez que te hayas deshecho de ciertos aspectos extraños de su excéntrica interfaz.

Mucha gente capaz de hacer este esfuerzo extra deberán llevarse bien con el Huawei P8. Sin embargo, lo que le falta es algo para realmente darle una ventaja por encima de los otros - además de ser más barato.

Después de evaluar el iPhone 6 y el Galaxy S6, extrañamos el escáner dactilar; y aunque la cámara es muy buena, le falta tener una interfaz más intuitiva. Sin embargo, Huawei puede estar muy orgulloso de este teléfono.

Stuff says... 

Huawei P8 reseña

Huawei ya casi está a la par de los titanes de la telefonía móvil - el P8 no es perfecto, pero con este precio vale la pena un buen vistazo
Good Stuff 
Cámara ultra confiable
Construcción de alto nivel
Más barato que la competencia
Bad Stuff 
Resistencia variable de la batería
No hay escáner de huellas, IR o Wi-Fi ac
Software un poco excéntrico
power
0
screen
0
build
0
apps
0
Camera
0
battery
0