El cambio a una disquera transnacional tal vez intimidó un poco a Bethany Consentino y a Bobb Bruno, quienes forman Best Coast. La dupla anteriormente parte de la disquera indie Mexican Summer hacen la transición al mundo comercial con muy pocos cambios en su estilo, quizás para quedarse en la orilla de forma segura. Después de todo, no tiene nada de malo seguir con una fórmula ya probada y exitosa, pero que poco aporta a su historial o credibilidad musical como lo hizo Crazy For You en 2010 o Fade Away en 2013.

La movida se parece mucho a la que aplicaron en The Only Place - es decir, un estilo con menos reverb e innovación y más pop. No tiene absolutamente nada de malo, pero difícilmente quedarán algunos temas grabados en nuestra memoria momentos después de haber escuchado el disco. Musicalmente hablando, los tributos a los grupos doo-wop de los años sesenta siguen ahí, así como la estética country/surf que han perfeccionado a lo largo de su carrera. Consentino sigue cantando acerca del amor no correspondido y las diferencias irreconciliables entre parejas con una voz melancólica que llena cada espacio del audífono o bocina. Sin embargo, falta ese punch para que destaque de los demás discos; por un momento lo logran con el épico tema que le da el nombre al disco, con más de cinco minutos de duración y una atmósfera aural digna de My Bloody Valentine, pero inmediatamente vuelven a aguas más tranquilas y conocidas y se mantienen chapoteando ahí.

Si no te es familiar el grupo es un buen lugar para comenzar a escucharlos, que probablemente fue la estrategia pensada. Canciones como "Feeling Ok", "Jealousy" y "Run Through My Head" sonarán en fogatas californianas, playlists en tiendas de ropa alternativa o el Spotify de tu amigo/a indie - pero dudo mucho que trasciendan de ahí. Lo que agradezco musicalmente es que se mantengan como son: llenos de sol, arena y mares de amor. Ahora hagan algo más.

 

Stuff says... 

Best Coast - California Nights reseña

Los fans de su estilo soñador y cursi no saldrán decepcionados. Si buscan algún tipo de innovación o cambio, absténganse
Good Stuff 
Producción más pulida
A pesar de firmar con una disquera grande, siguen siendo los mismos
Bad Stuff 
No ofrecen un cambio enorme
Se torna repetitivo
Necesitan cambiar su jugada un poco